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| Dr.
Adolfo Caballero |
"La
Tradición"
por el Dr. Adolfo
Caballero, Presidente de la CGA
CONCEPTO
No crea la audiencia que es fácil
definir el concepto de la palabra TRADICIÓN. Pero este,
por ahora es mi problema, y empecemos por el principio: Desde
el punto de vista etimológico, proviene la palabra
del latín: “traditio”, define el diccionario
de la Lengua Española. Y agrega: “trasmisión
de noticias, composiciones literarias, doctrinas, ritos, costumbres,
etc., hecha trasmisión de generación en generación.
Otra acepción: Doctrina, costumbre etc. conservado
en un pueblo, por trasmisión de padres a hijos. Otra:
elaboración literaria, en prosa o verso, de un suceso
trasmitido por tradición oral.”
NICOLAS AVELLANEDA sintetizó el concepto
en un pensamiento ya celebre en el mundo tradicionalista:
“Los pueblos que olvidan sus tradiciones pierden la
conciencia de su destino; mientras que los que se apoyan sobre
tumbas gloriosas son los que mejor preparan su porvenir”.-
Es un pensamiento que abarca, no solo al tradicionalismos,
comprende a todo el acervo cultural de un pueblo, y de esto
precisamente se trata. Conocer a un pueblo por sus costumbres,
modos de vida, religión, hábitos laborales,
formas de divertirse etc. etc.-
Nuestro Presidente Fundador, Comodoro ®
JUAN JOSE GÚIRALDES, gustaba citar una definición
del Papa Pío XI (Paccelli), quien dirigiéndose
a un grupo de intelectuales que le visitaba les dijo: “Tradición
es destacar, resaltar, y hacer sobresalir lo más noble
de una cultura.”
JOSE HERNÁNDEZ en carta a quien prologa la primera
edición de “El Gaucho Martín Fierro”,
su amigo Zoilo Miguens, le dice que se ha propuesto definir
“el modo de ser, de sentir, de pensar y de expresarse
que le es peculiar.-
En 1968 en los pagos de Areco, Güiraldes
hizo conocer una definición que sintetizó el
basto conocimiento que tenía sobre el tema: “La
tradición no es un recuerdo melancólico del
pasado, sino un proceso permanente que no termina nunca. Los
pueblos hacen hoy su tradición del mañana.”.-
Es un hecho reconocido que los pueblos con identidad, son
fuertemente tradicionalistas, los que les permite una mejor
conquista del mundo que les rodea, penetran mejor para obtener
logros cuando comercializan.-
En efecto, si observamos a las Grandes Naciones dominantes
del mundo, vemos que simplemente son fuertemente tradicionalistas.
EEUU., CHINA, JAPÓN, LA VIEJA EUROPA etc. Los pueblos
dominantes terminan por inculcar al dominado sus hábitos,
costumbres, formas de vida, de vestir, de cantar etc. Y esto
es precisamente lo que nos está pasando.
Recorramos en una rápida mirada al
mundo que nos rodea. Parece ser que todos nuestros jóvenes
se visten en la misma tienda! Si recorremos nuestro vasto
territorio, va a ser difícil que sepamos que tipo de
hombre vemos, pues se visten todos iguales, da la impresión
que estamos en una gran nación “globalizada”
Se está perdiendo nuestra identidad. Y esto es precisamente
lo que tratamos de inculcar a los nuestros a través
del movimiento gaucho organizado: defender, sostener, afianzar
nuestras gloriosas tradiciones, para que, apoyados en ellas
nos proyectemos hacia el futuro de grandeza para el cual estamos
signados.-
Pensadores cristianos, como Francisco Orellano,
cuando analiza el tema, afirma: “Tradición es
apoyar un pie en el pasado para poner el otro en el futuro.
Los pueblos que desean progresar, vuelven los ojos a los hechos
de su historia y remontando río arriba el cauce de
la tradición nacional, llegan hasta los hontanares
mismos de la vivencia patria.” Y agrega, el alma nacional,
informa ancestralmente, la vida, la cultura y el progreso
del Pais.”
Como Uds. saben, cada pueblo tiene su tradición.
La nuestra tiene su iniciación en la raíz aborigen
de sus primeros moradores. Al arribo de las primeras expediciones
conquistadoras, esa sangre indígena, se mezcló
con la española y de esa fusión cobró
vida un clásico arquetipo: EL CRIOLLO. El fue quien
pacientemente, comenzó a fomentar el ideal de una nacionalidad
libre de toda dependencia. Esta corriente se hizo cada vez
mas firme y al aparecer en nuestra historia la figura del
GAUCHO, ese ideal, cobró enorme proporción.
La consecuencia histórica fue que este centauro de
las pampas, y agrego, de las cordilleras, galopo la inmensa
extensión de la América del Sur, gritando e
imponiendo la LIBERTAD a los pueblos hermanos, pues para ellos,
LA AMERICA ERA UNA SOLA! Las fronteras políticas que
ahora conocemos para ellos no existían. El macizo de
Los Andes para ellos era como sino existiera, más bien
los unía. Y esto desde la mas remota antigüedad.
Sabido es que los pueblos indígenas se comunicaban
permanentemente, había un cordón umbilical con
las cordilleras, que, lamentablente, los hombres actuales
lo hemos roto.- Antiguamente hasta las pasaban pasaban caminando!
Recuerdo en los años sesenta a una familia chilena
que pasó por Agua Negra, a 4.700 mts. de altura, caminando,
buscando trabajo en estas tierra “por el pasto y las
herraduras!!”.-
Por esta simple razón, HAY GAUCHOS EN TODO EL SUR AMERICANO!
Pero volvamos a nuestro origen aborigen.
Quien nos trae a la memoria un relato apasionante es el genial
SARMIENTO en su libro RECUERDOS DE PROVINCIA. Es mismo Sarmiento
que muchos, sin razón denostan cuando al gaucho se
refieren, es porque no conocen en plenitud su obra, es el
primer autor que reivindica la figura legendaria del gaucho
y lo proyecta al mundo con perfil de HEROE. Mas adelante hablaremos
un poco de este candente tema..-
UNA BOLEADA
“Nada ha alterado la conducta de los
huarpes, sino la introducción del caballo. Últimamente,
hacia las cordilleras, se alimentaban de la caza de los guanacos,
que pacen en manadas la gramilla de los faldeos. Hasta hoy
se conservan tradicionalmente las leyes y formación
de la gran cacería nacional que practicaban los huarpes
todos los años. En los primeros meses de primavera,
cuando los guanacos se preparaban a internarse en las cordilleras,
humedecidas y fertilizadas por el agua de los deshielos, córrese
la voz en Jáchal, Huandacol, Calingasta y demás
parajes habitados, señalando el día y el lugar
donde ha de hacerse la reunión para la grande cacería.
Los jóvenes y mocetones acuden presurosos, trayendo
consigo sus mejores caballos, que han estado de antemano preparando
para aquella fiesta en que han de lucirse, y quedar pagadas
en reses muertas la destreza del jinete, lo certero del pulso
para lanzar las bolas, y la seguridad y ligereza del caballo.-
El día designado vencen llegar a una espaciosa llanura
los grupos de jinetes, los cuales, reunidos a caballo, tienen
consejo para nombrar al juez de la caza, que los es el indio
más experimentado, y trazar el plan de las operaciones.
A su orden se divide su dócil y sumisa comitiva en
los grupos que el dispone, los cuales se separan en direcciones
diversas. Cuales a cerrar el boquete de una quebrada, cuales
a manguear las manadas de guanacos hacia la parte del llano
donde ha de hacerse la correría.
Dos dias después los polvos que levantan
los fugitivos rebaños, indican la aproximación
del momento tan deseado. Los cazadores toman distancias, cuatro
pares de libes, ligeros cuanto basta para bolear guanacos,
empiezan con gracia y destreza infinita a voltejear a un tiempo
en torno de las cabezas de los jinetes. Huyen los guanacos
despavoridos, sueltan a escape los caballos, sin aflojarles
la rienda, por temor a las rodadas que son mortales a veces,
pero que el indio evita, aunque cuente de seguro salir parado,
por temor de quedarse atrás, y cuando los más
bien montados han logrado ponerse a tiro, cuatro pares de
bolas parten de una misma mano, ligando una en pos de otra
tantas reses de montería. Otros cuatro pares de bolas
reemplazan a la carrera del caballo las que ya fueron empleadas,
y el cazador diestro puede asegurar así diez, quince
y aun más guanacos en la correría. Si la provisión
de bolas se ha agotado, salta listo a la tierra, ultima su
presa, desembaraza los libes, y saltando de nuevo sobre el
enardecido redomón se lanza tras la nube de polvo,
los gritos de los cazadores y los relinchos de los caballos,
hasta lograr si puede tomar posiciones. Suelen ocurrir una
o dos desgracias por las caídas; vuelven los cazadores
a reunir sus reses, que cada uno reconoce por las bolas que
las amarran; y si acontece alguna disputa, lo que es raro,
pues es inviolable la propiedad de cada uno, el juez de la
caza la dirime sin apelación. Vuelven los grupos a
dispersarse en dirección a sus pagos; las mujeres aguardan
con ansias los cueros de guanacos cuya lana sedosa están
ya viendo en ponchos de listas matizadas, sin contar con la
sabrosa carne que va a llenar la despensa, cuidado primordial
de toda ama de casa. Los chicuelos hacen mil fiestas a un
cerbatillo que cayó el primero en poder de los cazadores,
y los alegres mocetones cuentan, en interminable historia,
todos los accidentes de la caza y las rodadas que dieron,
y las paradas”.- (D.F. Sarmiento: Recuerdos de Provincia
(1843, pag. 49 y 50; imprenta Mariano Moreno, Bs.As., 1896).-
GABRIEL TABOADA en su conocida obra EL GAUCHO
luego de una prolija investigación en los antecedentes
literarios del tema que nos ocupa, concluye, y sin lugar a
dudas, que SARMIENTO, fue el primero en nuestra historia en
darle al gaucho ese perfil de mito, orgullo de la argentinidad,
que supo trascender las fronteras y hacernos conocer en el
mundo entero.-
Este autor citando a Sarmiento, quien describe al gaucho con
una pincelada genial dice: “Es preciso ver a estos españoles,
por el idioma únicamente y por las confusas nociones
religiosas que conservan, para saber apreciar los caracteres
indómitos y altivos que nacen de esta lucha del hombre
aislado con la naturaleza salvaje, del racional con el bruto;
es preciso ver a estas caras cerradas de barbas, estos semblantes
graves y serios como los de los árabes que les inspira
la vista del hombre sedentario de las ciudades, que puede
haber leído muchos libros, pero que no sabe aterrar
a un toro bravío y darle muerte, que no sabrá
proveerse del caballo a campo abierto, a pie y sin auxilio
de nadie, que nunca ha parado a un tigre, recibiéndolo
con un puñal en la mano y el poncho envuelto en la
otra para metérselo en la boca mientras le traspasa
el corazón y lo deja tendido a sus pies. Este habito
de triunfar en las resistencias, de mostrarse siempre superior
a la naturaleza, de desafiarla y vencerla, desenvuelve prodigiosamente
el sentimiento de la importancia individual y de la superioridad
DE LOS ARGENTINOS, de cualquier clase que sean, civilizados
o ignorantes, tienen una alta conciencia de su valor como
nación; todos los demás pueblos americanos les
hechan en cara esta vanidad, y se muestran ofendidos de su
presuncion y arrogancia. Creo que el cargo no es del todo
infundado, y no me pesa de ello.- ¡Hay del pueblo que
no tiene fe en si mismo! Para ese no se han hecho las grandes
cosas! Cuanto no habrá podido contribuir a la independencia
de una parte de la América la arrogancia de estos gauchos
argentinos que nadan han visto bajo el sol mejor que ellos,
ni el hombre sabio, ni el poderoso! El europeo es para ellos
el último de todos todos, porque no resiste a un par
de corcovos de caballo! Si el origen de esta vanidad nacional
en las clases inferiores es mezquino, no son por eso menos
nobles las consecuencias, como no es menos pura el agua de
un río, porque nazca de vertientes cenagosas e infectas....añádase
que desde la infancia están habituados a matar las
reses, y que este acto de crueldad necesaria los familiariza
con el derramamiento de sangre, y endurece su corazón
contra los gemidos de las victimas”.-
Pero sigamos deleitándonos con esta
impecable descripción de nuestro arquetipo: “El
gaucho esta armado del cuchillo que ha heredado de los españoles;
esta peculiaridad de la península, este grito característico
de Zaragoza ¡guerra a cuchillo! Es aquí mas real
que en España. El cuchillo a mas de un arma, es un
instrumento que le sirve para todas sus ocupaciones; no puede
vivir sin él, es como la trompa del elefante, su brazo
su dedo, su todo. El gaucho, a la par del jinete, hace alarde
valiente, y el cuchillo brilla a cada momento, describiendo
círculos en el aire, a la menor provocación
alguna, sin otro interés que medirse con un desconocido;
juega a las puñaladas como jugaría a los dados.-
Tan profundamente entran estos hábitos pendencieros
en la vida intima del gaucho argentino, que las costumbres
han creado sentimientos del honor y una esgrima que garantiza
la vida. El hombre de la plebe de los demás Paises
toma el cuchillo para matar, y mata; el gaucho argentino lo
desenvaina para pelear, y hiere solamente....su objeto es
solo “marcarlo”,darle una tajada en la cara, dejarle
una señal endeleble.”
“En cuanto a los juegos de equitación,
bastaría indicar uno de los muchos en que se ejercitan,
para juzgar el arrojo que para entregarse a ellos se requiere.
Un gaucho pasa a todo escape por enfrente de sus compañeros.
Uno le arroja un tiro de bolas que en medio de la carrera
maniata al caballo. Del torbellino de polvo que levanta éste
al caer, vése salir al jinete corriendo, seguido del
caballo a quien el impulso de la carrera interrumpida hace
avanzar obedeciendo a las leyes de la física. En este
pasatiempo se juega la vida y a veces se pierde.”.-
Estas inigualables paginas son un alegato
vibrante en defensa de nuestro gaucho que justifican con largueza
algunas críticas fundadas que hiciese el sanjuanino
contra los gauchos malos.-
Sigamos incursionando en nuestras mas gloriosas tradiciones.
Carlos ´Darwin, en 1834, en ocasión de recorrer
estas tierras, en su diario, describe al personaje gaucho
que mas le impresionó EL RASTREADOR...”Una vez
caía yo de un camino de encrucijada al de Bs.As., y
el peón que me conducía echó como de
costumbre la vista al suelo. “Aquí va –dijo
luego- una mulita mora muy buena...ésta es la tropa
de N. Zapata...; es de muy buena silla...va ensillada—ha
pasado ayer...” Este hombre venía de la sierra
de San Luis; la tropa volvía de Bs.As., y hacía
un año que el había visto por última
vez la mulita mora, cuyo rastro estaba confundido con el de
toda una tropa en un sendero de dos pies de ancho.
SARMIENTO describe con un realismo patético
al RASTREADOR CALIBAR...”Yo mismo he conocido a Calibar,
que ha ejercido en una provincia su oficio por mas de cuarenta
años consecutivos. Tiene ahora cerca de 80 años,
encorvado por la edad, conserva sin embargo, un aspecto venerable
y lleno de dignidad: “Yo ya no valgo nada, ahi estan
los niños”.-
Esta expresión “los niños” referida
a los hijos, aún hoy se emplea en nuestro campo, esto
es un ejemplo de tradición oral....
Vaya un linda historia del recordado Calivar:
“El año 1830, un reo condenado a muerte, se había
escapado de la cárcel. Calibar fue el encargado de
buscarlo. El infeliz, previendo que sería rastreado,
había tomado las precauciones que la imagen del cadalso
le sugirió. ¡Precauciones inútiles! Acaso
le sirvieron para perderle, por que comprometido Calibar con
su reputación, el amor propio ofendido, le hizo desempeñar
con calor una área que perdía a un hombre, pero
que comprobaba su maravillosa vista. El prófugo aprovechaba
todos los accidentes del suelo para no dejar huellas; cuadras
enteras había ido pisando con la punta del pie; trepabase
enseguida a las murallas bajas, cruzando un sitio y volvía
para atrás. Calibar lo seguía sin perder la
pista; si le sucedía que extraviaba el rastro, al hallarlo
de nuevo exclamaba:”Donde te mi-as-dir!!”Al fin
llego a una acequia de agua en los suburbios, cuya corriente
había seguido aquel para burlar al rastreador. ¡Inútil!
Calibar iba por las orillas sin inquietud, sin vacilar. Al
fin se detiene, examina unas hierbas, y dice: “por aquí
ha salido no hay rastro, pero estas gotas de agua en los pastos
lo indican!” Entran en una viña; Calibar reconoció
las tapias que la rodeaban y dijo: “Adentro está”.
La partida de soldados se cansó de buscar y volvió
a dar cuenta de la inutilidad de las pesquisas. “No
ha salido”, fue la breve repuesta que, sin moverse,
sin proceder a nuevo examen dio el rastreador. No había
salido, en efecto, y al día siguiente fue ejecutado.”
En FACUNDO, Sarmiento describe muy bien
a los distintos tipos de gauchos conocidos, y así describe
al BAQUIANO, EL GAUCHO MALO, EL BUENO, EL CANTOR, EL RASTREADOR,
todo esto le permite afirmar a BONIFACIO DEL CARRIL en su
conocida obra EL GAUCHO, cuando comenta EL FACUNDO, que Sarmiento
cuando describe magistralmente a nuestro arquetipo: “Lo
hizo, no solo con notable calidad literaria, sino con auténtico
cariño hacia el personaje. El nombre del gaucho malo,
que Sarmiento distingue claramente de los “buenos gauchos”
(con sus palabras textuales), es temido, pronunciado con respeto...”.-
BASES DE LA TRADICIÓN NACIONAL
A nuestro humilde entender, y conformes con
los trabajos de investigación llevados a cabo por la
CGA. Tres son las bases en que se asienta el andamiaje de
nuestra rica tradición nacional: una, EL FACUNDO (1834),
EL MARTÍN FIERRO (1872) y DON SEGUNDO SOMBRA (1927),
a esto se le suma la fuente inagotable de los aportes de las
distintas regiones gauchas de este inmenso País.
Quiso el destino que conociese en San Juan
durante este último otoño, a un profesor de
la Universidad de Berlín, el Dr. BERTHOLD ZILLY (Dr.
en Filosofía, especialista en literatura e historia
americana). Venía siguiendo la huella de un escritor
argentino, de una Provincia, San Juan, que se llamaba D. F.
Sarmiento, pues en sus estudios sobre el origen del goucho
brasileño, uno de los mas respetados y antiguos autores
de ese Pais, afirmaba que se había basado todo en la
literatura gauchesca que nace con Sarmiento, en su libro Facundo,
por eso venía a conocer en persona la tierra del discutido
y famoso personaje.
EL GAUCHO CARRERO.- PRECURSORES
DEL CAMINO A CHILE
Como todos saben en estos momentos se estudia
la posibilidad de unir el MERCOSUR a través de un túnel
por Agua Negra, Iglesia, San Juan. Veamos como la historia,
preñada de tradiciones se anticipó a la realidad
actual. La historia del carro sanjuanino o carro andino, tirado
por eficientes mulas en vez de cansinos bueyes, tiene un episodio
singular: el cruce de la cordillera desde Coquimbo a San Juan,
hazaña lograda, jamás igualada, por don INDALECIO
CASTRO en 1869, según el Dr. Marín Navarro en
su libro “Contribución al estudio de la historia
vitivinícola Argentina”.-
El viaje se realizó desde Copiapó.
La caravana constaba de una tropa de carros y dos carruajes
menores. Después de detenerse en Maricunga, entro en
territorio sanjuanino por el paso de Peña Negra.- Hubo
que vencer grandes dificultades, como es de imaginar, que
obligaron en cierto momento a desarmar los vehículos
y volverlos a armar, una vez superados los escollos del sendero.
El camino, o mejor dicho la senda cordillerana fue imposible
de continuar por lo que la caravana se debió desplazar
a territorio riojano por el Portezuelo El Leoncito, descendió
por las márgenes del río de La Troya para llegar
a Guandacol desde donde la tropa se dirigió a Jáchal
y finalmente a nuestra ciudad.-
Algunos de los vehículos fueron adquiridos
por la firma Serú, Maurín y Ruiz, que tenían
la tropa de carros más importante de la época
y realizaban viajes regulares a Rosario y Bs.As. hasta que
el servicio fue desplazado por el Ferrocarril Andino en 1.885.-
DIA DE LA TRADICIÓN
La idea originaria fue del entonces Intendente
de San Antonio de Areco, Don JOSE “PEPE” ANTONIO
GUIRALDES, esto fue a finales de 1830, padre del Comodoro
® JUAN JOSE GUIRALDES, nuestro Presidente Fundador, quien
conjuntamente con la Agrupación Bases de LA PLATA,
cuya sede era la antigua casa que perteneció al conocido
poeta Almafuerte (Pedro B. Palacios) dieron luz al proyecto
de ley que seria sancionada por unanimidad el 18 de agosto
de 1939 por la Legislatura de Provincia de Bs. As. Con el
nº 4756, la que en su art. 2º dice: “ En dicho
día se daría en todas las escuelas provinciales
públicas de la Provincia clases alusivas sobre arte,
ciencia, música nativa y con especialidad sobre “Martín
Fierro”, el inmortal poema de Hernández. La emisora
oficial de radio propagará exclusivamente música
autóctona. En el Parque Criollo Ricardo Güiraldes,
museo de Luján, y otros sitios adecuados, el Poder
Ejecutivo organizará fiestas de carácter regional.”
Luego las Provincias se fueron adhiriendo, y en todos los
rincones de la Patria se celebra el 10 de noviembre, nacimiento
de Hernández, el DIA de la Tradición.-
En ese día los gauchos festejan demostrando
el quehacer en sus tareas rurales, enlazando, pialando, boleando,
volteando novillos de las guampas, etc., como se ve, no “paran”
como hacen los gremios de otras actividades, siguen trabajando,
pero divirtiéndose, como dijo Fierro: “Aquello
no era trabajo,/ más bien era una función, /
y después de un buen tirón / en el que uno se
daba maña, / pa’ darle un trago de caña
/ solía llamarlo el patrón.”
DIA NACIONAL DEL GAUCHO
Continuando con la labor de cultivar nuestras
mas puras tradiciones, nuestro Presidente Fundador Comodoro
® JJ GUIRALDES, interesó al entonces Diputado Nacional
ALBERTO ALBAMONTE, para que se instituyera como DIA NACIONAL
DEL GAUCHO, el 06 de diciembre de cada año, aniversario
de la primera publicación de EL GAUCHO MARTÍN
FIERRO, nació asi la ley Nacional nº 24.303, sancionada
el 15 de diciembre y promulgada el 30 del mismo mes del año
.- Entusiasmado el legislador, cuando se empapó del
tema gaucho, escribió un libro EL GAUCHO, NUESTRO ARQUETIPO.-
Este día tiene por objeto dedicar
la jornada a la exaltación del gaucho como arquetipo
de nuestra nacionalidad. Conferencias, ensayos, jornadas,
debates, exposiciones y otros actos de similar naturaleza,
serán el siempre debido homenaje al gaucho.-
La fecha elegida obedece al hecho que, al regreso de su exilio
en Santa Ana do Libramento, nuestro poeta máximo regresó
a Buenos Aires y se hospedó en el Hotel Argentina,
en la esquina de 25 de Mayo, Rivadavia y el entonces paseo
9 de Julio, donde concluyó su obra El gaucho Martín
Fierro. El 28 de noviembre de 1872 el Diario La República,
anunció el libro que apareció públicamente
en diciembre, editado por la imprenta La Pampa. El 6 de diciembre
Hernández recibió los primeros ejemplares.-
Esta es la razón de tomar como referencia el DIA mencionado,
la primera publicación del texto inmortal.-
Dr. Adolfo Caballero
Presidente
Confederación Gaucha Argentina
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