Quiénes somos Federaciones Noticias Buscador Revista LOS GAUCHOS Radio SEÑAL GAUCHA Contáctenos Webmaster
Búsqueda avanzada Agregar a Favoritos Hacer página de inicio  
   Inicio
   Radio Señal Gaucha
   Quiénes somos
   Presencias y Logros
   Federaciones
   El Gaucho
   Regiones Gauchas
   Comidas Típicas
   Humor
   Caballos
   Libros
   Música
   Artesanías
   Gauchadas
   Calendario
   Fotos
   Postales Gauchas
   Glosario
   Agradecimientos
   Correo del Lector
    Contáctenos



 
Argentina, 15 de Octubre del 2015  

José Zoilo Miguens, el primer editor del Martín Fierro, fue juez de paz en Ayacucho 
“Usted conocen bien todos los abusos y todas las desgracias...” le dijo a su admirado José Hernández
Tiempo de lectura: | 1059 lecturas.
  Foto
+ Ampliar imagen

“hacete amigo del juez” le aconsejaba el inefable viejo Vizcacha al segundo hijo de Martín Fierro. Pero ¿Cómo vivía un juez de paz de campaña en esa época? Y mejor aun, ¿Cómo lo hacia si ese juez de paz era el editor del mismísimo Martín Fierro? Una vez desarrolladas varias campañas de excavación arqueológica en donde fuera la estancia del antiguo juez que devino en editor, don Zoilo Miguens, es posible responder a estas preguntas.

En los años 1836 – 1838 la familia miguens esta registrada como propietaria de 33750 hectáreas en los partidos de Arenales y Ayacucho, mientras que en 1864, tal cantidad se había reducido a 11828 hectáreas, entre estas se situaba la de la estancia el Rosario, que José Zoilo Miguens le comprara a doña María Josefa de Miguens. El establecimiento rural yahora sito arqueológico El Rosario se ubica en las coordenadas 37º 14’ 10,21’’ de latitud sur y 58º 45’ 13,75’’ de longitud oeste; paraje la constancia, partido de Ayacucho, justito cuando el terreno comienza a quebrarse en dirección a alas vecinas sierras de Tandil. El viejo casco posee la particularidad de haber funcionado durante un año como juzgado de paz de campaña en la década de 1860 a 1870. A cargo del primer juez de paz del flamante partido de Arenales y Ayacucho, don José Zoilo Miguens, quien, como ya dijimos fue además el editor de la primera edición del Martín Fierro de Hernández en 1872, y además es considerado el fundador de Ayacucho.

Esta asociación le permite actualmente a la ciudad de Ayacucho erigirse en un centro de discusión y debate acerca del Martín Fierro; debido a esto, cada noviembre se desarrollan en ella las jornadas de investigación, promoción y debate del universo del Martín Fierro.

El proyecto arqueológico se desarrollo por iniciativa y financiación del gobierno municipal de Ayacucho, y contó con la anuencia y buena voluntad del actual dueño del establecimiento, Sr. Mario Maito, ambos detalles son dignos de destacar y de apoyar porque no constituyen desgraciadamente la norma dentro de nuestra realidad nacional. Juntamente con los arqueólogos trabajaron alumnos de establecimientos secundarios rurales y urbanos del citado partido, aprendiendo que lo importante es conocer sus propias raíces y su propio pasado.

La casa de la estancia aun en pie posee vigas y horcones todavía sujetos con lonjas de cuero de potro y es una vivienda de ladrillos con galería y techos a dos aguas, adornada con una curiosa forma semi circular que sobresale por encima de la cumbrera. Durante los trabajos de excavación en los alrededores de la casa fueron apareciendo los restos del descarte del día a día en la vida de la estancia en tiempos del juez. A partir de estos fue posible determinar que don Zoilo Miguens era un personaje que poseía un estatus socio económico particular dentro del ámbito rural de su tiempo.

En la mesa del juez se servia en platos, fuente y vajilla de mesa de procedencia europea: inglesa, alemana y francesa, se bebía cerveza Escocesa en porrones de la marca Kennedy, Glasgow o vino Frances en botellas de vidrio sopladas. Bebidas que se consumían en copas de cristal, no se hallaron restos de vasos, sino que todos son copas, nos que los habla del estatus social del juez. Luego, una vez degustado el postre, el café era servido en magníficos posillos de la costosa porcelana China finamente decorada. Imaginen este cuadro en un contexto rural donde no existían casi caminos y en donde los malones estaban a la orden del día.

Es muy probable que el propio José Hernández haya comido en esa misma mesa, junto con su amigo, correligionario político y editor, el juez. No por nada es Ayacucho el único poblado de la provincia de entonces que se menciona en el Martín Fierro. Y es a miguens a quien se dirige Hernández una vez finalizada la obra, cuando por carta le escribe: “a fin me e dedicado a que mi pobre Martín Fierro, que me a ayudado algunos momentos a alejar el fastidio de la vida de hotel, salga a conocer el mundo, y allá va acogido al amparo de su nombre. No le niego su protección, usted que conoce bien todos los abusos y todas las desgracias de que es victima esa clase desheredada de nuestro país”.

"Gentileza: Diario La Nación, Sección Rincón Gaucho.- Edición y titulado: Mariano Wüllich -Srio Prensa CGA"


Volver
   Imprimir esta nota Enviar esta nota por email a un amigo


Señal Gaucha - Radio por Internet
  COLABORADORES
  RIFA MILLONARIA
  Libros - Novedades

Presente de Gauchos en Provincia de Buenos Aires
por María Cecilia Pisarello
155 páginas

  Música - Novedades


"LOS ARRIEROS DE SALTA"
Los Arrieros de Salta (Un Canto a Nuestra Tierra)

  Email: correo@confederaciongaucha.com.ar | Contáctenos | Estadísticas Ir Arriba 
 © Copyright 2003-2017 Alejandro Salvatierra  
Optimizado para una resolución de 800x600 píxels utilizando Internet Explorer 5.x y versiones posteriores.
Sitio diseñado por Alejandro Salvatierra
Golem Solutions
Inicio | Noticias | Federaciones | Suscripción | Webmaster | Contáctenos