Quiénes somos Federaciones Noticias Buscador Revista LOS GAUCHOS Radio Señal Gaucha Contáctenos Webmaster
Búsqueda avanzada Agregar a Favoritos Hacer página de inicio  
   Inicio
   Radio Señal Gaucha
   Quiénes somos
   Presencias y Logros
   Federaciones
   El Gaucho
   Regiones Gauchas
   Comidas Típicas
   Humor
   Caballos
   Libros
   Música
   Artesanías
   Gauchadas
   Calendario
   Fotos
   Postales Gauchas
   Glosario
   Agradecimientos
   Correo del Lector
    Contáctenos



 
Argentina, 23 de Mayo del 2017  

La ignorancia de lo nuestro 
Tiempo de lectura: | 132 lecturas.
  Foto
+ Ampliar imagen

Sería mucho más atinado que la revista Rollingstone se dedicara, como tan bien lo hace, al rock and rol y que ninguno de su cronistas se atreviera con el folclore. Resulta que Gabriel Plaza, una suerte de analista telúrico, arrancó un nota con una máxima de Atahualpa Yupanqui: “El hombre es tierra que anda" y entreveró una frase que intentó conmover: “Varias generaciones de hijos rebeldes de Atahualpa Yupanqui.” Entonces, agregó que uno de esos hijos era el Turco Cafrune, “Un ídolo de masas a partir del éxito de Zamba de mi Esperanza (canción que fue prohibida por la dictadura).”

Primera mentira. Esa zamba jamás fue prohibida por el Proceso, la cantaron una y mil veces Los Chalchaleros, auténticos representantes de nuestro folclore y la enseñaban a los chicos de tercer grado en el estricto colegio San Pablo de los curas Etcheverry Boneo, Armelín o Bonet.

Se insiste con la política: “Atropellado en febrero de 1978 en un confuso episodio (un mes después de cantar otros temas censurados, como "El orejano", en Cosquín), Cafrune apadrinó a José Larralde, otro gaucho rebelde y barbudo como los revolucionarios cubanos de la época.”

Segunda mentira, Larralde jamás terminó de reconocer a Cafrune. El inspirador fue su amigo y poeta Marcelo Berbel (La Pasto Verde, La Tina y todos los loncomeos), quien no terminaba de entender por qué, Héctor Roberto Chavero (Yupanqui) se había cambiado el nombre. Es cierto, aunque el hijo del jefe de la estación de Pergamino compuso 70 lindísimas zambas al Tucumán y cantaba de somking en el Olimpia de París: ¿Exilio?

Se habla de Manolo Juárez, “un ícono del folclore de proyección de los 70 que había versionado algunas de sus zambas” El folclore es uno. Como decía Berbel; ni política ni proyección y, tenía razón. La música es del campo, del silbo, de las madrugadas, del sereno, de la hora de la oración. Seguramente quien se dedicó a escribir esas líneas no sepa lo que es un recado, un caballo criollo ni una hacienda pampa. ¿La habrá escrito en un sótano under de San Telmo?

Vuelve a hablar de Yupanqui y del exilio, de Mercedes Sosa y otro ¿exilio? en París. Dice de Suma Paz “…austera, cantora, filósofa y guitarrista” difundió “con honestidad el repertorio de milongas y estilos de Yupanqui, el más esquivo y menos radial, que le valió el aval del maestro. El otro que recibió su elogio fue Jairo, a quien conoció en París” ¿Otra vez el exilio?

Se llega al paroxismo al escribir: “Jacinto Piedra, convertido en mito por una muerte temprana a los 36 años. La actitud rockera, el compromiso social y la libertad de los aires de chacarera que impuso en Te voy a contar un sueño cambiaron radicalmente el mapa de la música de raíz. Unido a través del tiempo, el mensaje continuó vivo en otro santiagueño, Raly Barrionuevo, surgido en los 90, que creó un repertorio de canciones nuevas con el poder testimonial y las enseñanzas trashumantes del autor de "Piedra y camino", a partir del disco Circo criollo (2000). En chacareras eléctricas y criollas que citan al Che Guevara, Barrionuevo recupera…”

¡Basta¡ Basta de poner el arte, nuestros usos, lujos y costumbres en el fango de la politiquería.

¡Suficiente! “El ADN de la música argentina”. Que “…el jujeño Bruno Arias recopiló géneros menospreciados de su región para crear un sonido power andino con bailecitos, tinkus, carnavalitos y letras de contenido social. “El derecho a vivir en paz (de Víctor Jara), que lo transformó en un nuevo fenómeno independiente del folclore. Arias recorre los rincones de Argentina y está donde hace falta una guitarra para cantar sobre los derechos vulnerados, por ejemplo, del pueblo qom.”

¿El falso cronista habrá conocido el campo?

Fuente: La Nacion - Mariano Wullich, Secr. De Cultura CGA


Volver
   Imprimir esta nota Enviar esta nota por email a un amigo


Señal Gaucha - Radio por Internet
  COLABORADORES
  RIFA MILLONARIA
  Libros - Novedades

Presente de Gauchos en Provincia de Buenos Aires
por María Cecilia Pisarello
155 páginas

  Música - Novedades


"LOS ARRIEROS DE SALTA"
Los Arrieros de Salta (Un Canto a Nuestra Tierra)

  Email: correo@confederaciongaucha.com.ar | Contáctenos | Estadísticas Ir Arriba 
 © Copyright 2003-2017 Alejandro Salvatierra  
Optimizado para una resolución de 800x600 píxels utilizando Internet Explorer 5.x y versiones posteriores.
Sitio diseñado por Alejandro Salvatierra
Golem Solutions
Inicio | Noticias | Federaciones | Suscripción | Webmaster | Contáctenos
contador de visitas